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martes, 13 de mayo de 2025

Lidia, red de hospitalidad


 



El lunes 12 de mayo, después de haber tenido que cancelarlo por el apagón, tuvimos nuestra séptima sesión del curso de lectura bíblica. Nos reunimos un grupo, motivadas con el entusiasmo que nos transmitieron las compañeras que habían estado en el Encuentro estatal de la Revuelta de mujeres en la Iglesia.

Animó el encuentro nuestra compañera Mariajo. Nos acercó a la figura de LIDIA, mujer que aparece en el Nuevo Testamento, en el capítulo 16 de los Hechos de los Apóstoles.

Mariajo, como buena historiadora, nos hizo, en primer lugar, un acercamiento al contexto histórico y geográfico en el que vivió Lidia.

Lidia es una mujer de Tiatira, (Asia Menor, hoy Turquía), una mujer con cierta autonomía económica y personal, ya que tiene un negocio, pertenece al gremio de los tejedores y tintadores. Una mujer de negocios, en una época en la que a las mujeres no se les concedía mucho tiempo ni espacio. Esto revela que tenía educación y que también poseía la fuerza y determinación necesarias para trabajar en una sociedad dominada por hombres. Lidia, por lo tanto, era una mujer respetada y valorada. El que se le ponga nombre, nos indica que quizás pertenece a la clase social alta de su ciudad.

Lidia se pone en camino hacia Filipos, en la actual Grecia (hay que recordar que Pablo, quien se encontraba en Asia, decidió ir a Filipos). Esta ciudad es una colonia romana y zona de comercio, una ciudad un tanto cosmopolita y allí Lidia podía ejercer su profesión de tintadora.

Lidia se acerca a un Proseuche, un lugar de oración, frecuentado principalmente por mujeres y ubicados a las afueras de la ciudad y junto al río. Allí Lidia se encuentra con Pablo, con quien mantiene una conversación, un diálogo, y no un adoctrinamiento por parte de Pablo. La sensibilidad religiosa de Lidia y su apertura le hacen acercarse a Jesús y, al ser bautizada ella y toda su familia, se convierte en una fiel seguidora de Jesús. Una mujer extrajera, que ha emigrado, se convierte en la primera persona bautizada en el mundo occidental.

Pablo se aloja en casa de Lidia y su bautismo crea una red de hospitalidad. Red de anfitriones que acogen a los misioneros, núcleos apostólicos.

Lidia encarna el liderazgo de las mujeres: importancia de incorporar las periferias, el diálogo, la posibilidad de reconocer a las mujeres como algo más que cuidadoras, mujeres como hospitalidad.

Después de esta exposición, tuvimos un rico espacio de reflexión compartida. Gracias Mariajo.


Aquí veis a Lidia, removiendo las telas mientras se van tintando.

Esta es una imagen de la performance que realizamos las compañeras de Zaragoza que acudimos al Encuentro de grupos de La Revuelta de las Mujeres en la Iglesia, el pasado fin de semana en El Escorial.

Estábamos encargadas del taller: Club de lectura Mujeres Bíblicas. Nos pareció una forma especial de iniciar el taller. Después Mariajo, nuestra compañera, profesora de historia, nos acompañó por la experiencia de Lidia situándola en el espacio y tiempo histórico.

Tendimos una tela delante de la palabra Proseuche, lugar de oración de las periferias. Así, Lidia nos fue explicando cómo su búsqueda de espiritualidad la llevó a un lugar marginal.

Tras esta introducción, Mariajo nos habló del texto de los Hechos en el que aparece, y fue explicando todo aquello que el texto dice y que una vez más, ha quedado invisible.

El objetivo del taller era dar a conocer cómo hacemos en Zaragoza el club de lectura y que otros grupos puedan animarse a iniciarlo. Es una actividad interesante para conocer el testimonio de mujeres bíblicas cuya experiencia de Dios no nos ha servido de referencia por su invisibilización.
 
El próximo lunes 26 de mayo tendremos la última sesión del club de este curso, en la que conoceremos a Rizpaj. No os la perdáis, en la librería San Pablo a las 19h.

lunes, 31 de marzo de 2025

AGAR EN TI

Club de lectura San Pablo “Mujeres Bíblicas”. 31 de marzo de 2025

AGAR EN TI. Autora: Pilar Yuste Cabello



En la sesión de marzo del Club de lectura San Pablo contamos con la intervención de Maite Polo quien nos propuso una aproximación a este libro de Pilar Yuste. Maite se presentó como creyente (es miembro de las Comunidades Cristianas Populares de Torrero) y como militante feminista (forma parte de la plataforma Abolicionistas Aragón)

El texto contiene una historia en tres niveles que Maite identificó con el ver, juzgar y actuar: a) lo que vemos en la historia de Agar (lo que está escrito); b) lo que analizamos/pensamos desde un presente en el que estas historias se reactualizan (el contexto actual); c) el viaje interior y vital en Agar; también en mi, en cada una de nosotras (¿hacia dónde nos lleva este relato?)

Agar es presentada en el texto de Pilar Yuste como mujer, esclava y extranjera (a su opresión fundamental por su condición de mujer dentro de una sociedad patriarcal se añaden otras que agravan su situación). Una mujer anónima, sin linaje y sin identidad. Maite recordó la caracterización patriarcal de las mujeres como las ‘idénticas’ −tal y como señala la filósofa Celia Amorós− para justificar su privación de derechos como sujetos. Agar es la otra, la nadie: refugiada, migrante, explotada, excluida, ignorada... Pero Dios sale a su encuentro por dos veces en el desierto, la nombra y con este acto de nombrar le otorga reconocimiento; un tu a tu en dignidad: ‘Él me nombra y yo también. Y le veo’. Así Dios interviene en la historia de Agar y la libera haciendo que pase de la sumisión a la resistencia.

De las muchas lecturas que permite este libro para nuestro presente Maite se centró en el tema de la mal llamada "gestación subrogada" o los "vientres de alquiler": Ninguno de los dos términos es realmente adecuado. En realidad deberíamos hablar de explotación y compra-venta de seres humanos para no caer en las trampas del lenguaje que enmascaran y adornan esta realidad tan sangrante en el siglo XXI que afecta a muchas mujeres de todo el mundo (una faceta más de la feminización de la pobreza). Es una actualización de la conceptualización aristotélica de las mujeres como vasijas vacías, materia inerte en que el semen creador del varón es el que insufla el alma humana.


El avance de las técnicas sobre la reproducción humana han hecho posible la práctica de los vientres de alquiler. Consiste en que una mujer lleve adelante un embarazo y un parto con el objetivo de entregar el hijo a terceras personas que, previamente, han contratado ese embarazo y pagado por el bebé. Desde que se conoció el primer caso con relevancia mediática en Estados Unidos en el año 1985, esta práctica no ha dejado de aumentar. Desde entonces, varios países han legislado a favor de la llamada gestación subrogada: la denominación es ya toda una declaración política porque implica la renuncia por parte de las mujeres ‘vientres de alquiler’ al derecho fundamental de la filiación, el feto que van a gestar durante nueve meses no les pertenece. De esta forma la mujer gestante se cosifica y deshumaniza hasta la máxima expresión y también los bebés que son un artículo más en un mercado donde todo se puede comprar si se tiene dinero suficiente (¿dónde quedan sus derechos?)

En la actualidad este es un negocio que está creciendo de forma exponencial: un negocio global (una industria deslocalizada y externalizada: Ucrania, Méjico, la India y casi todo el SE asiático…); un negocio controlado por lobbys médicos, agencias de intermediación… y en el que se dan, legalmente, situaciones tan ambiguas como las que encontramos en España (prohibición y complicidad). La demanda de bebés gestados de esta forma es tanto por parte de personas heterosexuales como homosexuales (parejas, mujeres solas y también hombres solos).


La explotación reproductiva de las mujeres es un tema crucial dentro de la agenda feminista abolicionista en la actualidad. Una faceta más de la mercantilización del cuerpo de las mujeres. En un marco de un neoliberalismo sin cortapisas, las mujeres pobres siempre pueden tener el recurso de vender su cuerpo: su capacidad sexual (en el caso de la prostitución) y su capacidad reproductiva (en el caso de los vientres de alquiler)

Como aspectos centrales para el feminismo en relación con los vientres de alquiler Maite señaló, a modo de conclusión dos consideraciones: la primera referida al falso debate entre consentimiento y libertad de elección. ¿Son ‘libres’ las mujeres empobrecidas que sufren estas nuevas formas de esclavitud?, como sostiene Amelia Valcárcel: “allí donde no hay igualdad, la libertad es uno de los nombres del abuso”. La segunda, sobre la cuestión de si los deseos individuales pueden convertirse en derechos, es decir, pueden acabar refrendados por leyes que los amparen. ¿El deseo de tener descendencia es, por sí mismo, razón necesaria y suficiente para la legalización de los vientres de alquiler? Tener un hijo es un deseo, no un derecho, mucho menos cuando su satisfacción implica el sometimiento, la explotación y el trato indigno a terceras personas (la madre de alquiler y el bebé)

Dos libros recientes sobre este tema, escritos por feministas españolas (que Maite trajo a la sesión):


-En el nombre del padre. Explotación reproductiva de mujeres y venta de seres humanos en el siglo XXI de Ana Trejo. Serendipia Editorial, 2023.


-Misoginia neoliberal: explotación reproductiva, prostitución y pornografía de Ana Pollán. Ed. Comares, 2024.


El debate fue muy animado y participativo. Algunas de las asistentes aportaron materiales para profundizar sobre este tema:







Bibliografia:

Trejo, Ana, En el nombre del padre. Explotación reproductiva de mujeres y seres humanos en el siglo XXI, Ed Serendipia, 2023

Pollán, Ana, Misoginia neoliberal. Explotación reproductiva, prostitución y pornografía, Ed. Comares, Granada, 2024


miércoles, 26 de febrero de 2025

Me llamo Tecla


 



Club de lectura San Pablo “Mujeres Bíblicas”. 24 de febrero 2025

ME LLAMO TECLA, de Mª Luisa Paret García

 

Continuamos con las sesiones del Club de Lectura en la librería San Pablo. Este mes, entorno al libro “Me llamo Tecla” de Mª Luisa Paret García.

Estuvimos 16 mujeres y 1 hombre. Presentó el libro Helena Pascual Vuelta, catequista en las parroquias del ACTUR. Gracias Helena por tu disponibilidad y por tu trabajo para darnos a conocer a esta mujer que se unió a Pablo para predicar la buena nueva de Jesús rompiendo todos los estereotipos.

Para empezar, no aparece su figura en el Nuevo Testamento, ya que sólo aparece en el libro apócrifo los “Hechos de Pablo y Tecla”. Tecla fue una figura relevante en los primeros siglos de la expansión del cristianismo (ss.II/IV) y fue reconocida tanto en la Iglesia Oriental como en la Occidental.

La autora del libro utiliza la metodología llamada en la Teología Feminista “hermenéutica de la imaginación”, que consiste en narrar en primera persona la historia del personaje para así poder empatizar e identificarse más con su vida y sus decisiones.

La narración en primera persona empieza en Iconio donde vivía Tecla y a donde Pablo había llegado a predicar. Nos cuenta, como escondida tras una ventana le escuchó y se sintió atraída por el mensaje que predicaba. A pesar de que ya estaba comprometida en un matrimonio pactado por la madre, decidió rechazar el matrimonio y unirse a Pablo. La madre, Támaris, denunció a Pablo y lo encarcelaron. A ella la condenaron a la hoguera. Milagrosamente logró escapar, se cortó el pelo, se vistió como un muchacho y siguió a Pablo.

Escuchando a Pablo, aunque éste no le hacía mucho caso y se sentía incómodo, descubrió la comunidad, el carisma que cada uno podía desempeñar, sin hacer distingos: el discipulado de iguales. El evangelio lo experimentaba como una energía interior.

En Antioquía conoció a las mujeres que sentaban alrededor de una mujer mayor a la que escuchaban con atención. La acogieron con alegría. Descubrió una comunidad de referencia, en la que unas estaban bautizadas y otras estaban en período de formación. En Seleucia le asignaron la enseñanza de los niños. Las comunidades iban creciendo poco a poco. En Anatolia descubrió una de las ciudades subterráneas más extensas que eran utilizadas para celebrar la fe. En ellas experimentaba la necesidad de aislarse para orar. Fue desplazándose por distintas ciudades y le pasaron episodios poco agradables, hasta un intento de violación ya que una mujer sola y predicando era algo insólito, pues subvertía los roles que la sociedad patriarcal asignaba a hombres y mujeres. Pero ella cada vez se sentía más llena del espíritu y más segura de su misión. Las mujeres trabajaban en todos los ámbitos y ministerios eclesiales.

En un momento sintiéndose preparada le pidió a Pablo que le bautizase, pero él todavía no la consideraba preparada. Así que tomó la decisión de autobautizarse.

Finalmente volvió a Seleucia y allí fundó un grupo monacal femenino en el que todas se repartían las tareas. El evangelio era algo vivo y compartido.

En todo el relato destacamos la solidaridad entre mujeres que sostenían la fe y la vida. El miedo que existía, y sigue existiendo, a que las mujeres ejerzamos el liderazgo.

La próxima sesión será el 31 de marzo, a las 19h, con el libro “Agar en ti”, de Pilar Yuste Cabello

¡¡¡Os esperamos!!!


martes, 28 de enero de 2025

Club de lectura San Pablo, ME LLAMO TECLA


 

LAS DISCIPULAS DE JESUS, club de lectura


 


Club de lectura San Pablo “Mujeres Bíblicas”. 27 de enero 2025

LAS DISCÍPULAS DE JESÚS, de Isabel Gómez Acebo

Nos reunimos un mes más en la librería San Pablo, entorno al libro “Las discípulas de Jesús”, de Isabel Gómez Acebo. En esta ocasión estuvimos 17 mujeres y presentó el libro Gloria García Colomé, catequista en la parroquia de Valdespartera.

La autora busca en el Nuevo Testamento, cómo y en qué circunstancias, aparecen las mujeres acompañando a Jesús, y nos plantea y se pregunta ¿les podemos llamar discípulas?

La estructura del libro se plantea estudiando el relato de la pasión, que es el primero que se escribió, y después los relatos de los evangelistas en el orden en el orden que se escribieron: Marcos, Mateo, Lucas y Juan.

A los hombres, Jesús les llama a seguirle. A las mujeres las reintegra en la sociedad por medio de la sanación física o espiritual. Después ellas creen en él, se fían de él y le siguen:

Curación de la suegra de Pedro, curación de la mujer sirofenicia, el caso de la mujer del flujo de sangre (parece como un remedo de la vida de Jesús: soledad, sufrimiento…). Está la parábola de las vírgenes sabias y vírgenes necias. Las hermanas Marta y María. La primera que anda trajinanado (ministerio de servicio) y la segunda que se sienta a escuchar (anuncia el evangelio). La samaritana que será la mensajera de Jesús y la evangelizadora de sus paisanos…

De hecho, con alguna variación en los relatos de cada evangelista, nos narran que las mujeres fueron las que permanecieron fieles desde su incorporación al grupo de Jesús; fueron las primeras testigas de la resurrección, María Magdalena, la primera discípula.

También aparecen las mujeres en el monte Calvario presenciando la crucifixión y muerte de Jesús. Las mujeres no solían estar presentes en las ejecuciones y los evangelistas las sitúan allí.

Vemos pues, que Jesús da el mismo espacio a los hombres que a las mujeres. Podríamos decir que rescata con muchos ejemplos el universo femenino. Que Jesús se va “mujerizando”, como que las mujeres le ofrecen el rostro y las vivencias que Jesús tenía de Dios.

Como dice la autora, “al final concluimos que ser discípula/o de Jesús implica una relación personal que comienza con la escucha de su Palabra y va avanzando poco a poco, en la comprensión para configurar la propia vida con la del Maestro. Esta ruta la siguieron las discípulas de Jesús que aparecen en los evangelios, cada una a su manera y desde su situación personal”.

Estamos seguras de que estuvieron allí como discípulas de Jesús, porque a pesar de vivir en una sociedad y cultura donde a las mujeres se les relegaba mucho más que hoy al espacio privado. Y a pesar de que los relatos que nos han llegado están escritos por varones, ellas aparecen ahí, se les nombra. Fueron mujeres pioneras que iniciaron esa ruta de la mano de Jesús y durante siglos se les ha invisibilizado. No podemos permitirlo más.

 

La próxima sesión tendrá lugar el lunes 24 de febrero a las 19h, con el libro “Me llamo Tecla” de Mª Luisa Paret.                                       ¡¡¡Os esperamos!!!


viernes, 27 de diciembre de 2024

Club de lectura San Pablo, LAS DISCIPULAS DE JESUS


 En esta sesión, será Gloria García Colome, catequista, quien nos conduzca a saber mas esas esas discípulas de Jesús a las que, tan solo hace unos pocos años, estamos llamando así: discípulas. 

Os esperamos.

martes, 3 de diciembre de 2024

Sara, en el club de lectura San Pablo

 





El lunes, 2 de diciembre, celebramos nuestro tercer encuentro del club lectura  Mujeres Bíblicas de este curso. Esta vez, fue un lunes más tarde ya que el ultimo lunes de noviembre coincidía con el 25 de noviembre, y es evidente que las mujeres de MyT no podíamos faltar a la manifestación y a la reivindicación de que se acabe la violencia contra las mujeres y nuestra solidaridad con todas las que la sufren. Quizás por este motivo, no estuvimos tantas como en otras ocasiones, pero aún así empezamos con mucho interés y entusiasmo.

En esta ocasión fue nuestra compañera Isabel García, quien nos condujo en la lectura del personaje de SARA.  
Disfrutamos con la primera Matriarca. Mujer con voz propia, que se desligó de su esposo en la medida en que la situación del momento histórico se lo permitía. 

Sara fue una mujer vulnerable, desarraigada de su tierra, de su vínculo familiar; y con Abraham sigue un segundo desarraigo: tiene que salir y ponerse en camino hacia Canaán.
Su mayor drama es su esterilidad, ya que a las mujeres se les valoraba en función de su fecundidad. 
Sara siempre es una buena cumplidora de los roles que le tocan a las mujeres, y la promesa de Dios se cumple precisamente en el cuerpo de una mujer, de Sara. Ella es quien transmite la promesa. Y en el momento de la promesa Dios equipara a Sara y a Abraham, en igualdad. 

Dios usa el cuerpo de las mujeres violentadas y vulnerables para gloria suya.

Sara, la primera matriarca, es capaz de reír ante el hecho de que en ella se cumplan las promesas. Al dar a luz a  su hijo Isaac,  “ Sara dijo: «Dios me ha hecho reír; cualquiera que lo oiga se reirá conmigo[» (Gn 21, 6), o de danzar, como dicen otras traducciones. 

Dialogamos con todas estas aportaciones y terminamos danzando , como Sara, agradeciendo a Dios que ponga sus ojos en las mujeres como gestoras del cumplimiento de las promesas.

Gracias Isabel por ayudarnos a ahondar en la figura de Sara y reivindicarla como la primera Matriarca

jueves, 31 de octubre de 2024

María de Betania, Club de lectura






El lunes 28 de octubre tuvo lugar la 2ª sesión de este curso del Club de lectura San Pablo, en la librería del mismo nombre (Avda. César Augusto 103).

Nos reunimos 22 personas, 20 mujeres y 2 hombres, en torno al libro “María de Betania” de Mercedes Navarro Puerto. Presentó y condujo el debate Pilar Cancer, perteneciente al grupo de Mujeres y Teología de Zaragoza. Hizo una exposición muy clarificadora, desmenuzando la interpretación feminista del texto por parte de Mercedes Navarro.

Es significativo el subtítulo del libro que aparece en la primera página. “La Pascua y el placer: María unge a Jesús en Betania (Jn 2, 1-8)”

La unción de Jesús por una mujer se recoge en los cuatro evangelios, aunque con variantes significativas. En el evangelio de Juan la mujer que hace la unción es María de Betania, la hermana de Marta y Lázaro. El único evangelio en el que aparece con nombre. Nombrar a alguien es el primer signo de reconocimiento social como individuo.

Marta y María quedan excluidas, no se sientan a la mesa del banquete (sería impensable que lo pudieran hacer en aquella sociedad). El trabajo de Mercedes Navarro permite que exploremos una dimensión más profunda del texto evangélico resaltando la acción transformadora de mujeres como María de Betania.


Da la vuelta a los estereotipos sexistas. Se remite al capítulo 11 cuando Jesús llora por la muerte de su amigo Lázaro. Nos presenta a Jesús como masculinidad alternativa.

Al caracterizar a los personajes femeninos, los presenta “haciendo cosas”. Son sujetos agentes.

La importancia del cuerpo. El placer asociado a lo corporal, a lo cotidiano, a lo sensorial.

El evangelio dice que Marta servía. Mercedes Navarro avisa al lector que la palabra servir no se limita a las tareas domésticas, a servir la mesa. En el evangelio de Juan se identifica el servicio a Jesús con el seguimiento.


María es la que unge a Jesús: toma perfume de nardo puro carísimo, baña con él los pies de Jesús y los seca con sus cabellos. El narrador dice a continuación que la casa se llenó de la fragancia del perfume. Todas las personas presentes se benefician del perfume, el olor se expande. Con su gesto anticipa la Pascua y de la Resurrección


Este libro rescata el placer como signo del amor, de experiencia sensorial, de libertad, de experiencia individual que cobra sentido cuando se trasmite a la comunidad, y como experiencia de vida y muerte.

La próxima sesión tocaría el lunes 25 de noviembre, pero como es el Día internacional contra las violencias machistas, participaremos en los actos programados a nivel ciudad. Os invitamos a participar

Nos vemos el lunes 2 de diciembre con “Sara”, de Ana Unzurrungaza Hernández

viernes, 18 de octubre de 2024

Club de lectura Mujeres Bíblicas

 Os esperamos. No faltéis a la cita con nuestras mujeres bíblicas.


martes, 1 de octubre de 2024

Club de lectura Mujeres Bíblicas. La viuda pobre del templo

 





Estamos contentas e ilusionadas de inaugurar el 2º curso del Club de lectura sobre Mujeres Bíblicas. La primera sesión de este curso 2024-25 trataba sobre LA VIUDA POBRE DEL TEMPLO, basada en el libro del mismo nombre escrito por Estela Aldave que lo presentó y acompañó en el coloquio.

La asistencia fue numerosa, 25 mujeres y 4 varones. Repitieron varias personas del curso pasado y también hubo personas nuevas.

Es muy interesante la versión que Marcos escribe sobre este pasaje y también la situación en el capítulo 12 porque en los siguientes capítulos viene el discurso apocalíptico de Jesús y luego la Pasión.

Por parte de los exégetas, este personaje de la viuda pobre, se ha interpretado de manera contradictoria: positivo como modelo para los discípulos de Jesús, y como antimodelo como un personaje víctima del sistema porque entrega todo lo que tiene colaborando en la causa podrida del templo.

La viuda no conoce a Jesús. No interactúan. Él la observa, la mira y saca sus conclusiones. Se da cuenta de que comparte con ella el ser víctima del sistema.

Esta mujer aparece dentro de los 12 personajes secundarios de Marcos que no son discípulos, pero que Jesús los pone como ejemplo porque entienden mejor que ellos el mensaje que quiere trasmitir. Es notorio que en estos 12 personajes secundarios aparecen 5 mujeres que Jesús pone como ejemplo de discípulas. La suegra de Pedro, la mujer con flujo de sangre, la mujer sirofenicia, la mujer del perfume y la viuda pobre.

Marcos nos invita a que nos identifiquemos con la actitud que representa la mujer viuda del Templo: hace uso de su libertad y entrega toda su vida con sencillez y sin ostentaciones. La discreción de la viuda evoca también la discreción del propio Jesús. Los dos actúan sin buscar protagonismo.

El debate estuvo muy animado.

Agradecimos a Estela su generosidad al acercarnos a esta mujer que había pasado muy desapercibida en las interpretaciones del pasaje que se han venido haciendo.

Gracias también a la librería San Pablo por facilitar una vez más el desarrollo de este club de lectura.



La próxima sesión será el lunes 28 de octubre a las 19 horas, con María de Betania


miércoles, 29 de mayo de 2024

La suegra de Pedro: tocada y levantada para el Reino

 






Reseña 8ª sesión del Club de lectura San Pablo sobre MUJERES BIBLICAS

 27 de mayo 2024

Un lunes más, nos hemos reunido este 27 de mayo en la librería San Pablo (Avda. César Augusto 103) entorno al libro “La suegra de Pedro”, de Carme Soto Varela

Estuvimos 25 personas, 22 mujeres y 3 hombres y nos alegramos mucho de que acudieran personas nuevas. Presentaron y dinamizaron la sesión Vicky Chía Azlor y Eva García Marquina, del grupo de Mujeres y Teología de Zaragoza. Gracias Vicky y Eva por vuestro trabajo y vuestra creatividad.

La narración aparece en Mateo (8, 14-15), Marcos (1, 29-34) y Lucas (4, 38-41). En ninguno de ellos tiene nombre la suegra de Pedro.

El de Mateo es un relato breve, directo, va al grano. En Marcos nos pone en contexto de dónde estaba Jesús, que venía de la Sinagoga,… “le cogió la mano y la levantó”… una metáfora de la resurrección. En Lucas, también nos pone en contexto y se puede interpretar la curación quizás como un exorcismo “Él se inclinó a la cabecera, increpó a la fiebre…”

Jesús la toca. Ahí está la mano que Dios nos da para que nos levantemos y nos pongamos a hacer reino. Vuelve a transgredir las normas: era sábado, entra en la habitación de una mujer, la toca. Y con ese gesto la convierte en referente, la pone en igualdad. Estaba apartada por la enfermedad y la vuelve a incluir.

Vemos la libertad de Jesús que, una vez más, se salta las normas y la reactiva en su misión. Ella estaba postrada, quizás podemos pensar que las fiebres nos quieren presentar un símbolo del peso que sobre la mujer ejerce la cultura patriarcal y el papel que se asignaba a las mujeres.

Los tres relatos terminan con que ella se puso a servirles. Nos chirría un poco estas palabras porque se han utilizado por el patriarcado para asignar a la mujer el papel de “servir” en las tareas domésticas. No con el significado de servir a la comunidad y a la evangelización en igualdad con los discípulos varones; en definitiva, el servicio entendido como discipulado.

También se da mucha importancia a “la casa” como punto de reunión y con todo lo que “se cuece” en ella. Esto sucedió en casa de la suegra de Pedro, no en la sinagoga. Jesús rompe las fronteras entre el espacio privado destinado a las mujeres frente al espacio público, como la sinagoga, más destinado a los hombres. 

Jesús abre la puerta a que seamos discípulas día a día, en lo cotidiano. No siempre se puede dejar todo, “deja a tu padre y a tu madre y sígueme...”

Nos animaron a escribir y compartir una palabra que resuma una situación en la que me he sentido “tocada” por Jesús y me ha sanado. El debate estuvo animado y hubo mucha participación. 

En el mes de junio, la última sesión de este curso, veremos el libro “Las mujeres que fueron al sepulcro”, de Ianire Angulo Ordorika.


domingo, 5 de mayo de 2024

Ella, la que tocó a Jesús

De la mano de nuestra compañera Olga, nos acercamos a la mujer que tocó a Jesús: la hemorroísa.

Como cada mes, desde septiembre, el lunes 29 de abril nos hemos reunido en el Club de lectura San Pablo, en la librería del mismo nombre (Avda. César Augusto 103).

Estuvimos 18 personas, 16 mujeres y 2 hombres, en torno al libro “La mujer que tocó a Jesús” de Elisa Estévez López. Hizo la presentación y condujo el debate Olga Pueyo, del grupo de Mujeres y Teología de Zaragoza.
La narración aparece en Mateo (9, 20-22), Lucas (8, 43-48) y en Marcos (5, 24-34). En los dos primeros no aparecen los diálogos, no se le da la palabra a la mujer. En Marcos, sí aparecen los diálogos, aunque la mujer no tiene nombre.

Olga nos encuadra los hechos que transcurren en Cafarnaúm ciudad muy cosmopolita al norte de Israel. Jesús andaba predicando por allí con sus discípulos, quizá un poco cansado con la sensación de que no le entendían o no le hacían caso.

Y aparece esta mujer sola, enferma desde hace 12 años, marginal; ella parte de un fracaso físico, emocional, económico. Se había gastado todos sus ahorros en intentar curarse … Reflexiona, se escucha, decide lo que quiere hacer y lo hace. Ha oído hablar de Jesús y confía. Se decide a tocarlo.
Jesús no la ve, no sabe lo que ha pasado. Nota una fuerza que ha salido de él. Entonces ve a la mujer y le dice: tu fe te ha sanado; vete en paz. No dice, “te he sanado”, la sanación viene de ella. 

No hay una llamada de Jesús, ella es la que toma la iniciativa representando el poder de los que no tienen poder. Él se siente tocado y lo necesita. Siente que alguien se le acerca con autenticidad.

Elisa Esteve va desgranando en la historia de esta testiga la apuesta por conjugar el “Y”, por re-significar, vincular lo diverso y subvertir dinámicas:

Vulnerabilidad Y fortaleza. Partiendo de una situación de total vulnerabilidad, la mujer emprende el camino buscando la sanación.

Sanada Y sanadora. La salud que recibe la mujer la convierte en agente de espacios de salud en la comunidad. Jesús le admite, le da permiso para incorporarse a su comunidad.

Soy yo Y no temo al Tú. Esta mujer se reconoció en sus capacidades, se “empoderó” y salió al encuentro de quien sabía que podía sanarla. Ella tomó la iniciativa en una autonomía
interdependiente con el Dios de la vida

Mujer Y ejemplaridad. Lejos de los estereotipos femeninos de debilidad, inconsciencia, irracionalidad, aparece con una gran lucidez, decidida, inteligente, fuerte…

Sencillez Y profundidad. Una historia que nos invita a ir más adentro de los datos y los hechos, a redefinir lo humano con nuevos parámetros. A afirmar el discipulado inclusivo en torno a la Mesa del Reino.

El debate estuvo animado y agradecimos a la Librería San Pablo, propiciar estos espacios de reflexión y conocimiento de las mujeres bíblicas.

La próxima sesión tendrá lugar el lunes 27 de mayo con el libro “La suegra de Pedro”, de Carmen
Soto Varela
Os esperamos