Resumen del Club de Lectura “Mujeres Bíblicas”. 27 de abril de 2026
Nos reunimos entorno a la figura de Rebeca, con el libro del mismo nombre de la autora Guadalupe
Seijas de los Ríos-Zarzosa. Asistimos 15 mujeres y 2 hombres. Condujo la sesión la compañera de
Mujeres y Teología de Zaragoza Manoli Soria. Gracias por tu buena disposición, Manoli.
Con un tono pausado, cercano y atrayendo la atención como en un cuentacuentos, empezó
diciéndonos que el nombre de “Rebeca” significa la que crea lazos de unión, la que atrae. Puso en el
centro un lazo y una imagen de un pozo, por el significado que tiene en el relato
Hizo un resumen de los hechos más significativos de su vida que vienen recogidos en el Génesis,
capítulos 24 y 27.
Abraham manda a su criado Eliezer a buscar una mujer para su hijo Isaac. Le dice que Dios le guiará
en esa elección. Al llegar al pozo le dice “La muchacha a quien yo diga: Inclina, por favor, tu cántaro
para que yo beba” y ella responda: “Bebe y también voy a abrevar tus camellos”, esa es la que está
designada. Es Rebeca la joven que aparece en ese momento.
Vemos aquí dos elementos significativos: el pozo como lugar de revelación y transformación para las
mujeres; y el agua, como símbolo del cuidado de la vida, de lo cotidiano. Es en lo cotidiano donde se
revela Dios.
Las palabras y las acciones de Rebeca nos muestran una mujer decidida, con iniciativa, que sabe lo
que hay que hacer y no rehúye el trabajo duro. La familia de Rebeca quiere retrasar la partida, pero
ella dice “Quiero ir”, (se anticipa a María de Nazaret en el sí quiero, aceptando los planes de Dios) no
sabe lo que le espera, pero mira hacia delante para emprender una nueva vida, dispuesta a
transformarse. Es una mujer libre.
Tras veinte años de matrimonio sin descendencia, Isaac ora a dios y Rebeca concibe. Ella está
desconcertada con su embarazo. Pero los hijos se entrechocaban en su seno. Ella se dijo “Siendo así
¿Para qué vivir? Fue a consultar a Yavé y le dijo: “Dos pueblos hay en tu vientre, y dos naciones de
tus entrañas se han de separar; y una nación será más fuerte que la otra, y la mayor servirá a la
menor” (Gén 25, 22-23)
Isaac se siente más cercano a Esaú. Y Rebeca a Jacob. Rebeca se las arregla para que Jacob reciba la
bendición de Isaac, en vez del primogénito Esaú, cumpliendo así el mandato de Yavé. Rebeca
demuestra que ante los conflictos, sabe interpretar los acontecimientos, analizar la situación y crear
estrategias que eviten desgracias
¿A qué nos anima hoy Rebeca?
A seguir adelante, a confiar, a discernir, a acoger a lo nuevo, a saltarse el convencionalismo social.
Pone los medios para que se lleven a cabo los planes de Dios. Anima a ver la vida en un proceso de
construcción. Ella no dijo “tengo que ir”, dijo “quiero ir”
Terminamos con una oración. Añadimos al centro las frases que nos definen a Rebeca. “Decidida y
valiente”. “Inteligente y astuta”. “Inconformista”.














