miércoles, 11 de febrero de 2026

ADORACIÓN NAVASA, descansa en paz


ADORACION NAVASA BONET

Nació en Piedra tajada (HUESCA) el 1 de enero 1928 y partió a la casa del PADRE, el 4 de febrero 2026, con 98 años de una vida intensa, coherente y productiva.
Nació en una familia de labradores, en las Cinco Villas.   
En su pueblo, perteneció a Acción Católico, era lo que entonces había (pleno nacional catolicismo).
A los 20 años se fue a Vitoria a la casa de formación del Instituto Misioneras seculares, una fundación muy adelantada a su tiempo, estudio Magisterio.
En Madrid, saco las oposiciones al Ministerio de Agricultura. Su pasión y su empeño era mejorar las condiciones de los y las agricultores. No ceso y trabajo en todos los proyectos de promoción, no sin dificultades y sin problemas. Viajo a encuentros en Francia, y en más países. Vivió en Madrid hasta la jubilación. Cuidaba de su madre enferma, pero su trabajo no lo dejo, lucho con un compromiso muy serio, y con unas ideas de Justicia CRISTIANA, que es como ella vivía y creía.
Ha sido una mujer fuerte, luchadora, tenaz y coherente.
Al jubilarse se vino a Huesca, se implico en Caritas diocesana, llevaba todo lo rural, sobre todo haciendo una labor con las mujeres agricultoras encomiable, se pateó toda la provincia de pueblo en pueblo. 
Yo la conocí en el 2009, me acababa de jubilar y me vine a Huesca. Contactamos y nos veníamos a Zaragoza cada mes a la reunión de MUJERES Y TEOLOGIA. Ella tenía compañeras del I M S y yo llevaba un tiempo en el grupo. Se incorporo muy bien y a gusto participaba activamente en todo. Para el grupo fue una riqueza. Damos gracias por su vida. Era una verdadera gozada ir con ella, cada mes, por su sabiduría, su coherencia de vida, y su sentido de la Justicia. La alegría  qué transmitía era inmensa junto a la esperanza a pesar de toda desesperanza. 
M Luz Frauca



 

ENCUENTRO DE ZONA: BURGOS-LOGROÑO-ZARAGOZA

 


El pasado sábado día 7 de febrero nos juntamos en Burgos mujeres de la Revuelta de la zona

centro-norte. Pudimos acudir mujeres de Burgos, Logroño y Zaragoza.

Con el lema “Danzar juntas. El sueño de una iglesia más igualitaria” las burgalesas nos

prepararon un encuentro bellísimo para aprender a danzar con el cuerpo y el espíritu,

compartir experiencias y vivencias estupendas durante la jornada. El taller fue conducido por

Ana y Miriam, dos mujeres maravillosas  cercanas a la Revuelta de Vitoria.

En la oración inicial vimos a Miriam, la profetisa, y otras mujeres tocando panderos y danzas y

nos atrevimos, con la samaritana, a tomar la palabra y hablar con Jesús que nos enseñó como

adorar al Padre, no en un lugar como los antiguos, sino en Espíritu y Verdad, así nos

sumergimos en el aprendizaje de la danza para poder adorar de otro modo, para poder

conectar nuestros cuerpos con el Espíritu y con las otras personas.

Para danzar no hace falta mucho solo un cuerpo, un espíritu y música. Ana nos enseñó varios

movimientos y nos dejó fluir, la música nos guio y la palabra nos confrontó con multitud de

sensaciones, toda una experiencia valorada muy positivamente en la reflexión del grupo. Algo

que se repitió bastante fue la importancia del cuerpo y el dejarse sentir, algo que nos cuesta y

a lo que no estamos tan acostumbradas. Para algunas era la primera ver que hacíamos un

taller como este y nos descubrió una nueva forma de orar, de alabar, de adorar en Espíritu y

Verdad.

Después de danzar, para recuperar fuerzas, las Madres Bernardas nos prepararon una rica

comida que endulzamos con el postre típico en Zaragoza de Santa Águeda. Rico momento de

compartir, reír y disfrutar.

La tarde continuó compartiendo por Revueltas los logros y desafíos que tenemos por delante,

nos sirvió para conocer el momento en el que cada grupo está y cuestiones comunes.

Fue un encuentro de disfrute, de mucho danzar, de agradecer, de compartir luchas, de

experiencias, de sabernos hermanas danzadoras a un Dios padre/madre que nos impulsa para

construir otra Iglesia diferente, inclusiva e igualitaria.

Hermanas nos seguimos encontrando.


jueves, 29 de enero de 2026

PRISCILA, CIUDADANA CON FE


 

Priscila, de Elisa Esteve López. 26 de enero 2026

Con la sesión de enero reanudamos el Club de lectura Mujeres Bíblicas. Nos reunimos 14 mujeres en torno a la figura de Priscila; animó la sesión nuestra compañera Olga.

Priscila, nombre de origen judeocristiano, es una mujer importante que aparece frecuentemente citada en los escritos de los primeros cristianos (Pablo, Lucas, Timoteo). Podría ser originaria de alguna zona de Asia Menor;  se la sitúa, junto a su marido Aquila, primero en Roma; después en Corintio donde se encuentran con Pablo y lo acogen en su casa; a continuación en Éfeso y finalmente vuelven a Roma. La emigración y la expulsión es una constante en sus vidas.

Elisa Esteve utiliza como guía cuatro aspectos distintivos para situar la figura de Priscila: ciudadanía y fe (trabaja y vive en la sociedad de su época y comparte el fruto de su trabajo), extra-singularidad propia de los primeros cristianos (hacen lo mismo que todos pero con un toque distinto, aportan la singularidad del espíritu), equipo misionero (son un equipo en pareja donde ella es la líder) y hospitalidad (su casa, iglesia doméstica, está abierta a todos).  Olga nos entrega una hoja con unas cuestiones para animar la reflexión y el debate preguntándonos cómo vivir hoy estos valores.

Como trasfondo de la figura de Priscila podemos rastrear pistas sobre el papel de la mujer en los orígenes de la iglesia: destaca su relación de igualdad con Aquila; su papel como líder comunitaria; que sea una mujer independiente, trabajadora manual y también catequista y teóloga; es una mujer que hace y comparte, gran anfitriona; emigrante y expulsada.  Otras cuestiones que Olga señala para el debate están relacionadas con la presencia de los cristianos dentro de la historia como levadura; el sentido y el valor del equipo y la misión hoy, como reto social y político; la ruptura de los límites que impone lo particular (mi patria, mi ciudad, mi casa…)