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domingo, 2 de marzo de 2025

Revuelta de mujeres en la Iglesia: Creyentes y feministas




MANIFIESTO 2M: REVUELTA DE MUJERES EN LA IGLESIA


Somos mujeres creyentes. Vivimos con pasión el seguimiento de Jesús de Nazaret en muchos grupos, parroquias, organizaciones, movimientos eclesiales y congregaciones. Estamos comprometidas con la causa de Jesús y luchamos por la renovación de la Iglesia y la transformación social desde la perspectiva de las mujeres

Alzamos la voz y nos manifestamos porque vivimos una profunda discriminación en la Iglesia y ha llegado el momento de decir “¡Basta ya!”. Ni podemos ni queremos callarnos. Estamos cansadas de las incoherencias y autoritarismo que percibimos a diario, por eso:

Queremos denunciar las múltiples formas de injusticia e invisibilización que sufrimos en la Iglesia. La institución, con su estructura y organización, está quedando al margen de las conquistas sociales en igualdad y corresponsabilidad y está cometiendo un error.

Reivindicamos la necesidad de un cambio imprescindible: el acceso al diaconado y al presbiterado femenino, para atender a las comunidades cristianas. Denunciamos la desproporción entre el número de teólogas preparadas y los puestos que ocupan como docentes en las facultades de Teología y en otros puestos de responsabilidad.

Queremos hacer visible nuestro trabajo incansable y gratuito. Las mujeres somos mayoría aplastante en el voluntariado, en las celebraciones religiosas, en catequesis, en pastoral, en la acción social con las personas más empobrecidas, en los movimientos eclesiales, en la enseñanza, en la vida religiosa... Somos las manos y el corazón de la Iglesia, pero se nos niega la palabra, tener voz y voto, la toma de decisiones y el liderazgo en los ámbitos oportunos, como se puso de manifiesto, una vez más, en el Sínodo de la Amazonía.

¿Qué sería de la Iglesia y de las iglesias si dejáramos de hacer todos estos trabajos, porque estamos cansadas de la invisibilidad y de la injusticia?
Trabajamos en la Iglesia, porque es nuestra comunidad de referencia para vivir el Evangelio. Seguiremos trabajando en ella para que podamos recuperar la comunidad de iguales que trajo Jesús.

Hace años abrimos una brecha en el muro que nos impedía el acceso a los estudios de teología, no pararemos hasta que se reconozca y valore la riqueza de teología feminista, como motor de cambio. No pararemos hasta que se elimine el lenguaje patriarcal y sexista en las homilías, textos litúrgicos y documentos; hasta que la moral sexual de la Iglesia se preñe de ternura y misericordia y deje de culpabilizar a las mujeres. 

Seguiremos trabajando con empeño para que la Iglesia dialogue con los movimientos de liberación de las mujeres y reconozca la diversidad de familias, identidades y orientación sexual.

Trabajamos con ahínco para que la Iglesia denuncie el sistema económico neoliberal que impide que las personas tengamos unas condiciones de vida acordes con nuestra dignidad, porque este sistema expolia la tierra, fomenta la feminización de la pobreza y favorece la explotación laboral y sexual de las mujeres.

Trabajamos y trabajaremos para recuperar una Iglesia donde las mujeres seamos reconocidas como sujetos de pleno derecho, con voz y voto en todas partes y valoradas por nuestros talentos y carismas.

No estamos solas. Formamos parte de una red que crece cada día y se entrelaza con mujeres de iglesias de Europa y del mundo que también han dicho “¡Basta ya!” y alzan su voz, hasta que la igualdad sea costumbre.
 
En el año 2000 celebramos el Jubileo de las Mujeres, manifestándonos en las puertas de la catedral de la Almudena de Madrid. Hoy, 25 años después, damos un paso más: nos organizamos para expresar nuestra Revuelta en la Iglesia, para que la Iglesia vuelva a ser una comunidad de iguales Y LA IGUALDAD SE HAGA COSTUMBRE. 
 
HASTA QUE LA IGUALDAD SE HAGA COSTUMBRE
 

 

domingo, 6 de marzo de 2022

Revuelta de las Mujeres: En la Iglesia con voz y voto.

 

Comenzamos en una fría mañana alrededor de la Catedral de La Seo. Empezamos siendo pocas, pero poco a poco nos vamos reuniendo. Nos ponemos en camino con esta canción.


Bienvenidas a esta concentración por la igualdad y la dignidad de las mujeres en la iglesia convocada bajo el lema: En la iglesia con voz y voto.

Es nuestra tercera movilización desde que se inició el movimiento La Revuelta de las mujeres en la Iglesia en marzo del 2020.

La pandemia no nos ha debilitado, sino al contrario nos ha hecho aún más fuertes. Han nacido nuevos grupos y nos hemos extendido internacionalmente: México, Angola, Colombia, etc. Este mismo día y a esta misma hora estamos concentradas en las puertas de las catedrales de más de 16 ciudades del estado para exigir la igualdad y el reconocimiento de la dignidad de las mujeres en la iglesia.

Esta mañana todas somos un mismo clamor femenino y feminista desde Zaragoza, Vitoria, Vigo, Valencia, Santiago de Compostela, Santander, Granada, Gran Canaria, Córdoba, Bilbao, Barcelona, Badajoz, Almería, Savilla, Logroño, Madrid

Que llegue hasta el vaticano nuestro clamor: En la iglesia con voz y voto (coreamos).

Pero esta mañana nuestro clamor se suma a otros imparables del mundo y de la iglesia:

-El clamor contra la guerra en Ucrania. Una guerra construida por los intereses de los poderosos y cuyas consecuencias la viven en propia carne la sociedad civil y especialmente las mujeres y las niñas.

-Nuestro clamor se hace también grito para denunciar otra realidad que nos atraviesa sistemáticamente como iglesia: el clamor contra los abusos de la iglesia y la exigencia de justicia y reparación con las víctimas. No solo los abusos a niños y jóvenes sino también una realidad aún mucho más invisible: los abusos a los adultos y sobre todo adultas vulneradas que en la mayoría de las ocasiones, ni se cuestionan ni se condenan por valorarse con un juico absolutamente machista como relaciones consentidas

-Otro clamor que queremos hacer resonar en este acto, es la inaplazable organización sinodal de la iglesia o dicho en lenguaje más comprensible la democratización de la misma en sus estructuras, organización interna y relaciones. Por eso desde la Revuelta de mujeres en la Iglesia estamos apoyando activamente el proceso sinodal abierto por el papa Francisco y sobre todo el Sínodo Mundial de mujeres (CWC) convocado por Voices of faith que celebraremos el próximo mes de Octubre en Roma, convencidas de que la reforma estructural de la iglesia necesita una perspectiva feminista y que sin mujeres no hay sinodalidad, porque nosotras somos el cambio.

CON VOTO, CON VOZ, ASÍ NOS QUIERE DIOS.

IGLESIA DESPIERTA, CRISTIANAS EN REVUELTA

Y ahora damos inicio a nuestra celebración reivindicativa guardando la distancia de seguridad, con mascarillas y cuidando una actitud de hondura y escucha profunda.


 Empezamos escuchando a algunas mujeres que nos han precedido:

- Eva:

Hola, mi nombre es Eva. Sí, esa, la de la manzana. En toda la Historia he sido el prototipo de mujer tentadora y la primera pecadora.

Ahora vosotras mujeres del siglo XXI no aceptéis nunca ser modelos de sumisión, pasividad y pureza sexual.

Sé que estáis muy inquietas y quizá un poco descorazonadas por la situación que vivís en el interior de la Iglesia. No os canséis de luchar, no calléis ni permitáis que os dejen en segundo lugar, seguid vivas y empoderadas hasta la muerte.

Os invito a coger una manzana como símbolo de sabiduría y libertad. Comedla y saboreadla cuanto y cuando queráis.

 

- María de Nazaret:

Hola, soy María de Nazaret. En estos tiempos quizás me conocéis más por otros apelativos como Santísima Virgen o Nuestra Señora del Pilar, pero os diré que en mi época calificativos como madre soltera o la que parió y crió a un crucificado me definían mejor. Os podéis imaginar que con estos argumentos mi relación con la institución religiosa de mi tiempo nunca fue demasiado fina, y Jesús no ayudó especialmente a mejorarla.

Hoy vengo aquí convocada por vosotras porque veo que la Historia se repite, y las instituciones religiosas de la época siguen duras de oído y no entienden que el Dios que vino a anunciar mi Hijo no se parece en nada a lo que ellos (remarco el ellos) predican. Por eso me ha parecido pertinente recordarles una serie de cosas actualizando una de mis creaciones más exitosas y repetidas a lo largo de la historia, EL MAGNIFICAT. Allá va:


Proclama mi alma la grandeza del Espíritu,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvación;
porque ha mirado la humillación de las mujeres, sus fieles parteras y seguidoras.

Desde ahora nos felicitarán todas las generaciones,
porque la VIDA ha hecho y sigue haciendo obras grandes por nosotras:
su nombre es santo, y su Amor llega a sus fieles de generación en generación.

Hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón,
derriba de sus cátedras y púlpitos a los poderosos, y enaltece a las humildes,
a las hambrientas las colma de hermanas que las sostienen y a los ricos los despide vacíos,
tan vacíos como las iglesias que no reflejan su Amor sino injustas leyes.

Auxilia a la Humanidad, su criatura, acordándose del Amor –
como lo había prometido a nuestras madres –
en favor de Eva, María y su descendencia por siempre.

QUE ASÍ SEA


Mujeres jóvenes:



Tengo 17 años, nacida en Zaragoza, donde nacieron también mis padres; estudio 2º bachillerato y estoy satisfecha con mis resultados. Esto me ayuda a ser feliz

Tengo un grupo de amig@s, me siento querida y l@s amo, somos seguidores/as de Jesús. Esto me ayuda a ser feliz

En mi familia vivo "normal", como decimos cada día. Esto me ayuda a ser feliz

Por las costumbres, leyes, creencias y por cómo soy yo, conozco el significado de la palabra: libertad. Esto me ayuda a ser feliz

Todas las personas de mi edad tienen las mismas oportunidades? Todas las personas de mi edad son libres??

Por todo esto, vivo en búsqueda de mi propia Libertad, de la Igualdad para todas las personas y de la Fraternidad como base de las comunidades y por ello, formo parte de La Iglesia de Jesús impulsada SOLAMENTE por su Espíritu; y aún lo hago con más fuerza, cuando me uno a mujeres organizadas de manera sinodal, sabias, seguidoras de María de Nazareth y de María de Magdala

Desde mi Querida Iglesia, quiero poder transformarme hasta convertirme y quiero poder transformar el mundo hasta convertirlo en el Reino de Amor en igualdad que Dios dispone para todas las personas por igual

Ojalá que todas lo hagáis conmigo!!!!!

Porque no hay fotos pero creo que Jesus llevaba túnica morada ya que su fundamento era la igualdad entre todas las personas y por el papel que a las mujeres nos dio y se nos arrebato

Mujer lesbiana:

Desde mi ser mujer cristiana y lesbiana le pido a la Iglesia:

  • Una integración plena, sin condiciones extra, de todas las mujeres (y hombres) con su diversidad sexual.
  • Leer y escuchar los signos de los tiempos
  • Amor, humildad y cercanía para conocernos sin barreras, de tú a tú.
  • Superar las etiquetas que nos deslizan en la mente juicios prefabricados y poder llegar a caminar y construir con pleno derecho de hijas e hijos de Dios, y como unas hermanas y hermanos más en la Iglesia.

Mujer monja:

Soy teresiana. Y quiero hacer presente a Teresa de Jesús, mujer de ayer en nuestro hoy.

Fue una revolucionaria, nada menos y nada más que del Carmelo… ¡y en esa época!….

Y ¿qué nos dice hoy?

Nos dice que “el trato de amistad con Dios nos hace a todos y todas iguales.

¡Iguales !

¡¡GRITO De sinodalidad por excelencia!!

¿Cabe una manera más sencilla y más real, de sinodalidad?


Mujer trabajadora:

Soy una mujer trabajadora, en el sector de limpieza. Llevo allí unos 13 años, limpio comunidades de vecinos, allí hablo con muchas vecinas que están implicadas como yo, en la parroquia, siempre me cuentan lo que han trabajado en la parroquia, limpieza, lavar y planchar las albas de los sacerdotes y demás ornamentos de la iglesia, cómo se puede ver la mujer en la iglesia solo parece que está para limpiar, y atender al sacerdote.

Desde mi ser como mujer implicada dentro de la iglesia, creo que la mujer debe tener las mismas oportunidades que el hombre, la opción de decidir si su vocación es: ser sacerdote, diacona, y formarse para ello o que tarea elegir cómo iguales. Cómo mujer hay que reclamar más igualdad dentro de la iglesia.

 

Todas ellas han alzado su voz para reclamar su lugar en la Iglesia, igual que lo tienen en la sociedad.



Terminamos leyendo el siguiente MANIFIESTO:



En el marco de las jornadas feministas del 8 de marzo, las mujeres creyentes, de movimientos y comunidades, salimos hoy a la calle para alzar nuestra voz y decir que queremos estar en la Iglesia, con voz y voto!


VENIMOS DE LEJOS


Venimos de una larga tradición feminista que ha luchado por la dignidad de las mujeres, que ha exigido la igualdad de derechos, poder votar, libertad sexual y reproductiva, y en el siglo XXI se reconoce diversa, se muestra con una fuerza joven y renovada, y salimos a la calle para alzar la voz y decir basta.

Venimos de las mujeres valientes y libres de las primeras comunidades cristianas, y de todas las que a lo largo de la historia se han negado a quedar recluidas en los roles secundarios e invisibles a los que la tradición eclesial y teológica las quería someter.

Venimos de la buena noticia de un Jesús que transgrede las normas de una sociedad profundamente patriarcal. Venimos de una Iglesia que en sus inicios hizo de la igualdad entre hombres y mujeres, una de las aportaciones más radicales del cristianismo a la historia de la humanidad. ¡Recuperémosla!

SOMOS MUCHAS

Somos muchas las que en todo el mundo alzamos la voz.

Somos mayoría en las tareas de voluntariado, en las celebraciones religiosas, como catequistas, en los consejos parroquiales, somos muchas en los movimientos, asociaciones, centros recreativos y en el mundo educativo de la infancia y juventud. Son incontables las congregaciones de religiosas que trabajan día a día por los derechos de las personas más vulnerables. ¿Quién constituye una parte importante de la Iglesia en el siglo XXI? Nosotras!

DECIMOS BASTA

- Decimos basta a ser invisibilizadas y silenciadas.

- Decimos basta a ser tratadas con condescendencia como si fuéramos menores de edad.

- Decimos basta a la discriminación por razón del sexo o del género. ¿Cuántas mujeres vemos representando la institución? ¿Cuántas pueden tomar parte en la toma de las decisiones? ¿Cuántas teólogas trabajan en las facultades de teología, cuántas acompañan espiritualmente, cuántas son formadoras de los seminarios?

- Decimos basta a que se nos niegue el sacerdocio debido a nuestro cuerpo, un cuerpo que siempre está bajo sospecha.

- Basta a una visión negativa de la sexualidad, que crea sufrimiento.

- Basta a una imagen de un Dios exclusivamente masculino.

IMAGINAMOS Y CONSTRUIMOS UNA IGLESIA NUEVA

- Una Iglesia que es comunidad de iguales, donde la mujer es reconocida como sujeto de pleno derecho, con voz y voto en todas partes, donde la mujer es valorada por los propios talentos, carismas y aportaciones a las comunidades.

- Una Iglesia donde el liderazgo es compartido entre mujeres y hombres, laicos, laicas, personas consagradas y sacerdotes. Una iglesia paritaria, más plural y menos jerárquica.

- Una Iglesia que acompaña, sin juzgar, toda la diversidad de las familias, de identidades y orientaciones sexuales.

- Una Iglesia donde las mujeres ya somos, y nos reconocemos con autoridad y liderazgo.

- Una Iglesia que ya hoy es semilla de futuro.


Venimos de lejos, somos muchas, y alzamos la voz para decir basta y exigir una Iglesia nueva que este 6 de marzo de 2022 da un nuevo paso adelante.

 Terminamos remando todas juntas, en la misma dirección, para conseguir que nuestros sueños se hagan realidad.



viernes, 12 de marzo de 2021

FRATELLI TUTTI

 




FRATELLI TUTTI y la perspectiva de las mujeres 

(Dia internacional de la Mujer 2021)


https://m.youtube.com/watch?v=JzcSjJtFFtA

COMUNIDAD TEOLOGICA RAJAB


Nuestras compañeras de la Comunidad Teológica Rajab, desde Argentina, comparten:




Queridas Amigas 

Esperamos que esta conmemoración del 8 de marzo las haya encontrado con la esperanza y la certeza de que vamos abriendo camino al andar. 

Junto con este saludo les hacemos llegar un audio amoroso podcast que bate tambor por nuestra luchas. Pueden oírlo en el siguiente link:

Les hacemos llegar también una sencilla campaña que nos animó en la semana previa, con imágenes y frases de nuestros Círculos de Mujeres y Biblia, que próximamente volveremos a convocar. 

Un abrazo sororo a todas y cada una!
Saludos
Equipo Género y Biblia
CTRajab.Argentina







domingo, 7 de marzo de 2021

domingo, 28 de febrero de 2021


 VIGILIA

MUJERES, CAMINO DE SORORIDAD Y FRATERNIDAD
 

 


 





sábado, 27 de febrero de 2021

Revuelta de mujeres 7M



HASTA QUE LA IGUALDAD SE HAGA COSTUMBRE, EN MUCHAS CIUDADES DE NUESTRA GEOGRAFÍA SALIMOS A LA CALLE PARA RECORDAR QUE: AVANZAMOS, EMPUJAMOS, CREAMOS, VIVIMOS, REFLEXIONAMOS, BAILAMOS, ORAMOS, ESTUDIAMOS... PARA CONSEGUIRLO.

 














domingo, 21 de febrero de 2021

Deja que te cuente un cuento: la Igualdad en la Iglesia


 DEJA  QUE TE CUENTE UN CUENTO
 SIN SER CUENTISTA
 PERO SÍ VINIENDO A CUENTO

Nuestra creatividad, nuestra ilusión y nuestras ganas de que LA IGUALDAD SE HAGA COSTUMBRE DENTRO Y FUERA DE LA IGLESIA, nos llevan a dar lo mejor de nosotras mismas y a compartirlo con todas las personas de buena voluntad que quieren poner la mirada de Jesús en la realidad. Hoy, esas gafas son violetas. 

Preparando las actividades de La Revuelta de las Mujeres en la Iglesia, nuestra compañera Manoli, nos ofrece este cuento. Para reflexionar desde otros lenguajes, desde otros formatos. Gracias Manoli. Disfrutemos.



¿Me dejas que te cuente un cuento?

Sí, sí un cuento

Que nooooo, que no soy una cuentista que no viva del cuento. Lo que pasa es que me gusta vivir contando.

Podría empezar como normalmente se comienzan los cuentos, erase una vez…… pero no, quiero iniciar mi cuenta con hoy se encontraron tres mujeres.

Buenos pues, sin más preámbulos te cuento el cuento.

Amaneció un día precioso con un sol que te llamaba a salir a disfrutarlo.

La señora Igualdad abrió las ventanas y se dijo:

 “Hoy es un día muy idóneo para ir al parque a hacer ejercicio”

La señora costumbre se dijo para si misma:

 “A pesar de que llamo Costumbre, no tengo mucha costumbre de hacer ejercicio, pero voy a hacer una excepción”.

La señora Iglesia un poco más perezosa pensó en voz alta:

 “Uf, tengo muchas cosas que hacer, pero un poco de ejercicio no me iría mal para la artrosis. Bueno vamos allá, dicen que el encuentro con la gente es un buen alivio para la artrosis”

Las señoras Costumbre, Igualdad e Iglesia, se habían conocido en unas jornadas de ecofeminismo.

Nuestras tres protagonistas, un poco cansadas ya decidieron sentarse en un banco. Primero llegó la señora Iglesia. Vestía un chándal precioso con la Plaza de San Pedro de Roma en la espalda. Se sentó y dijo en voz alta:

 “¡¡Madre mía!!, la verdad es que estoy un poco oxidada. Creo que Dios me pide que me convierta para que mi artrosis no vaya a más”.

Mientras la Señora Iglesia pensaba en voz alta, pasa corriendo, con la lengua a fuera, todo hay que decirlo, la señora Costumbre. También llevaba un chándal precioso de color cris y negro y unas letras fosforitos que decían, “Fortalece algunas Costumbres”.

La señora Iglesia ve pasar a la señora Costumbre y la llama, primero con mucha discreción:

 “Pssss, ey Costumbre, Psssss, nada que no me oye”.

Corriendo tras ella le da alcance y con la voz entre cortada por la hiperventilación le dice:

 “Pero bueno Costumbre, ¡¡que alegría de encontrarte, ya te veo que estás en forma”

 “Uy, no tanto contesta la señora Costumbre, tendría que ejercitarme cada día, pero aunque me llamo Costumbre, todo son impedimentos para hacerlo una costumbre, ja, ja, ja.

Las dos rieron tan fuerte que las carcajadas llegaron hasta los oídos de la señora Igualdad que no estaba muy lejos.

 “Anda, pensó en voz alta la señora Igualdad, esa risas me suenan”

Mientras se iba acercando iba vislumbrando a dos mujeres que como locas le hacían señas y gritándole:

 “Igualdad, ven, ven, eres la que faltaba para que este encuentro sea maravilloso”.

La señora Igualdad, mientras caminaba muy deprisa se iba poniendo la mascarilla. Cuando llegó al lado de ellas los saludos codiles de mucha efusión.

La señora Iglesia dijo:

 “Chicas vamos a sentarnos un poco en el césped para guardar las distancias que tenemos mucho de que hablar”.

Mientras iban de camino al césped, la señora Costumbre exclamo:

 “Mira la coqueta que chándal lleva de color morado”.

 “Pero no sé lo que pone”.

Dice la señora Iglesia.

 “ Ah, os lo traduzco, es que está en lengua Quechua. Dice: Hasta que la Igualdad se haga Costumbre en la Iglesia”.

 Anda, si somos las tres, si claro.

Respondió la Señora Igualdad. Inician una conversación profundizando en sus vidas y sueños y como poder hacerlos realidad, pero yo haré un resumen porque hablaron tanto que daría para un libro gordo y los cuentos son libros sin gordura, pero con mucha sustancia.

La señora costumbre termino diciendo:

 “Chicas ha llegado el momento de unirnos porque juntas podemos lograr algunos cambios. Yo, desde hoy, voy a luchar por erradicar algunas Costumbres que lo único que hacen es poner “techos de cristal a las mujeres” y sé que me enfrento a un gran reto, pero lo voy a hacer, sí o sí.

 “Bieeeen, Costumbre”.

Dijo la señora Igualdad.

 “¡¡Qué listón más alto me ha dejado!!”

Dijo la señora Iglesia.

 “Sí guapa, listón alto, pero tu puedes Iglesia”,

Le dijo la señora Igualdad.

 “Estás en los mejores momentos históricos porque a nivel mundial tienes a muchas mujeres unidas a ti” que tiene muy claro lo que quieren.

 “Animo Iglesia, ¿recuerdas?, “No tengas miedo”, lo dijo Jesús de Nazaret, al que tú sigues

 “Tu Iglesia, ¿qué sueños tienes?”

La señora Iglesia, con voz firme y a la vez cálida, respondió:

 “Sueño con liberarme del clericalismo que tanto daño me está haciendo porque no deja entrar el aire fresco que traen las mujeres cristianas feministas.

También sueño con el día en que mi casa las mujeres puedan estar presentes cuando se tengan que tomar decisiones.

La señora igualdad y la señora Costumbre aplaudían emocionada.

 “Esperad, esperad, que no he terminado, no me interrumpáis que se me va el hilo”.

Exclamo la Señora Iglesia.

 “El tema de la sexualidad es otro de mis sueños.

La señora Igualdad y la señora Costumbre abrieron los ojos como platos y dijeron:

 “¿Te vas a atrever con este tema?”

 “¡¡Por supuesto”

Dijo ella.

 Necesito vivir una moral sexual impregnada de ternura y misericordia. Y sueño con ello.

La señora Iglesia miro con ojos brillantes a sus dos amigas y les dijo:

“Amigas más que nunca os necesito”,

 “Sí lo estamos

Respondieron ellas.

Toma la palabra la Señora Costumbre y le dijo:

 “Amiga Iglesia, me comprometo contigo a desacostumbrarme de costumbres que mancillan a la mujer y a acostumbrar a vivir en espacios de libertad.

La señora Igualdad carraspeo y dijo:

 “Sí yo también quiero comprometerme solemnemente a tener visibilidad en la vida de todas la mujeres que me necesiten y a ser muy terca con las personas e instituciones que me ignoren”.

Aunque no son tiempos para abrazos, las tres amigas se abrazaron y firmaron con sus rúbricas de amistad que siempre caminarían juntas.

Y violeta y más violeta, peor para ti si te estás quieta.

FIN

Autora: Manoli Soria Berrueco

Mujeres y teología de Zaragoza

Febrero 2021


Si lo queréis disfrutar  escuchándolo, aquí lo tenéis.




lunes, 9 de marzo de 2020

MUJERES FEMINISTAS Y CRISTIANAS EN EL 8M

Por primera vez, que recordemos, las mujeres feministas cristianas hemos salido a la calle el 8M. Con los ecos de la Revuelta de las Mujeres de este mes nos hemos echado a las calles, junto a otros colectivos de mujeres, con los que compartimos el deseo de un mundo en igualdad de derechos y deberes para hombres y mujeres en todos los ámbitos.




Salimos con la pancarta de la Revuelta y los carteles con las frases y fotos que nos acompañaron en nuestro acto del 1M. Provocamos curiosidad, asombro y muchas preguntas. Se nos acercaban a mirar los carteles: ¿quienes son estas mujeres retratadas? Nos hacían fotos. Lo bueno de los móviles es que in situ buscaban sus nombres. 




Expresiones de sorpresa y de admiración por tantas mujeres cristianas olvidadas, silenciadas, ignoradas a lo largo de la historia que en Zaragoza, este 8M se hicieron un poco visibles.