El pasado sábado día 7 de febrero nos juntamos en Burgos mujeres de la Revuelta de la zona
centro-norte. Pudimos acudir mujeres de Burgos, Logroño y Zaragoza.
Con el lema “Danzar juntas. El sueño de una iglesia más igualitaria” las burgalesas nos
prepararon un encuentro bellísimo para aprender a danzar con el cuerpo y el espíritu,
compartir experiencias y vivencias estupendas durante la jornada. El taller fue conducido por
Ana y Miriam, dos mujeres maravillosas cercanas a la Revuelta de Vitoria.
En la oración inicial vimos a Miriam, la profetisa, y otras mujeres tocando panderos y danzas y
nos atrevimos, con la samaritana, a tomar la palabra y hablar con Jesús que nos enseñó como
adorar al Padre, no en un lugar como los antiguos, sino en Espíritu y Verdad, así nos
sumergimos en el aprendizaje de la danza para poder adorar de otro modo, para poder
conectar nuestros cuerpos con el Espíritu y con las otras personas.
Para danzar no hace falta mucho solo un cuerpo, un espíritu y música. Ana nos enseñó varios
movimientos y nos dejó fluir, la música nos guio y la palabra nos confrontó con multitud de
sensaciones, toda una experiencia valorada muy positivamente en la reflexión del grupo. Algo
que se repitió bastante fue la importancia del cuerpo y el dejarse sentir, algo que nos cuesta y
a lo que no estamos tan acostumbradas. Para algunas era la primera ver que hacíamos un
taller como este y nos descubrió una nueva forma de orar, de alabar, de adorar en Espíritu y
Verdad.
Después de danzar, para recuperar fuerzas, las Madres Bernardas nos prepararon una rica
comida que endulzamos con el postre típico en Zaragoza de Santa Águeda. Rico momento de
compartir, reír y disfrutar.
La tarde continuó compartiendo por Revueltas los logros y desafíos que tenemos por delante,
nos sirvió para conocer el momento en el que cada grupo está y cuestiones comunes.
Fue un encuentro de disfrute, de mucho danzar, de agradecer, de compartir luchas, de
experiencias, de sabernos hermanas danzadoras a un Dios padre/madre que nos impulsa para
construir otra Iglesia diferente, inclusiva e igualitaria.
Hermanas nos seguimos encontrando.

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