Resumen del Club de Lectura “Mujeres Bíblicas”. 25 de mayo de 2026
En la última sesión de este curso, nos reunimos entorno a la figura de María Magdalena, con el libro
del mismo nombre de la autora Carmen P. Guzmán. Ha habido una asistencia de las más numerosas
con de 27 mujeres y 5 hombres.
Condujo la sesión la compañera de Mujeres y Teología de Zaragoza Vicky Chia Azlor. Gracias Vicky.
El corro estaba ambientado con una tela verde, simbolizando la esperanza. Y una tela morada, como
símbolo feminista de nuestra lucha. Un ovillo morado de perlé, que es suave y resistente, como
símbolo de la historia que María Magdalena tejió con Jesús.
María Magdalena es de las mujeres bíblicas más conocidas, y no siempre nos han hablado bien de
ella. Al acercarnos a ella, no podemos perder de vista, en qué momento fueron escritos los
evangelios y cuál era la cultura predominante.
Vicky fue desgranado y recordando las distintas Marías Magdalena que nos han ido llegando:
María de Magdala, porque era de Magdala, ciudad a la orilla del lago de Galilea. No era María de la
casa X, no tenía marido. Era una mujer que caminaba sola porque decidió seguir a Jesús. Este hecho
nos habla de una mujer valiente, capaz de vivir fuera de lo que se espera de ella.
María, discípula de Jesús. Siempre aparece en primer lugar, como Pedro cuando hablan de los
discípulos. Aunque el término “discípula” no aparece como tal en los evangelios, sí que podemos ver
que cumplía los requisitos del “discipulado” y ella estaba convencida de ello.
La prostituta, imagen que aparece en la iglesia por una serie de confusiones y malas interpretaciones
de los textos bíblicos. Se interpretó así porque era diferente a lo que se esperaba de una mujer.
Porque amaba a Jesús profundamente y a sus enseñanzas.
La de los 7 demonios, porque alteraba el orden social.
La enamorada de Jesús. Le acompañó a Galilea, a subir a Jerusalén, le acompañó hasta la cruz.
La llorona (“llorar como una magdalena” en sentido despectivo). Su llanto era un llanto simbólico que
le provocaban los poderes políticos. También pudiera ser que estuvieran prohibidos los ritos de
duelo. El llanto se convierte en anuncio. Las mujeres ante la tumba desafiaron con su llanto el poder
político y religioso que lo había provocado.
La que anunció la resurrección de Jesús. La primera testiga de la resurrección. Jesús la escoge a ella,
la llama por su nombre, diálogo que describe Juan. María buscaba y por eso encuentra. Anuncia “he
visto a Jesús”; y ese ver es un encuentro en lo profundo. Se transforma y la convierte en
anunciadora.
En definitiva, aunque ha sido silenciada y desprestigiada, María Magdalena fue una mujer con
autoridad, convencida de su elección por Jesús como primera discípula, para anunciar sus
enseñanzas. Y hoy para nosotras, es esperanza y acicate en el camino hacia una experiencia
comunitaria y hacia una iglesia en la que la Igualdad sea costumbre.
También nos preguntamos ¿en qué ha cambiado la iglesia frente a las mujeres que tienen carisma?
¿Por qué no se ha dado importancia al hecho de ser ella “la enviada”?
ORACION CON MARÍA MAGDALENA
Reunidas y encontradas como mujeres seguidoras de Jesús, te reconocemos anunciadora, discípula, apóstola. Te observamos, escuchamos, admiramos y nos ponemos a tu lado en el mismo camino para ir tras Él donde quiera llevarnos.
Nos situamos contigo en la Esperanza que la Fe nos da y tambièn en las cruces de la pobreza, la injusticia, la calumnia y los abusos, para no rendirnos, hasta ocupar el lugar que nos dejó junto a nuestros hermanos, en la construcción de su reino justo, igualitario y amoroso para la humanidad.
Despedimos el curso hasta el 15 de septiembre que nos encontraremos en el C. Pignatelli con Pepa
Torres y su libro “Guiadas por el deseo”.


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