domingo, 21 de enero de 2024

Deborah y Yael, sigue el club de lectura San Pablo


 El lunes 22 de enero tuvo lugar la cuarta sesión del Club de lectura San Pablo, en la librería del mismo nombre (Avda. César Augusto 103).

Nos reunimos 16 personas, 15 mujeres y 1 hombre

El libro a comentar era “Débora y Yael” (Jueces 4 y 5), de Isabel Gómez-Acebo. Presentó y coordinó la sesión Ana López del grupo de Mujeres y Teología de Zaragoza.

Ana, nos situó en el contexto en que está escrito. Cuando las tribus de Israel acababan de pasar el desierto y estaban a punto de entrar en la tierra prometida, pero se las tenían que ver con el resto de las tribus. Había mortalidad elevada por todas las guerras y guerrillas entre tribus. Las mujeres, como progenitoras, tenían que prever la alimentación, el vestido, etc.

En esos momentos de crisis, como suele suceder, emergen cosas nuevas. Ahí están las figuras de las dos mujeres que nos ocupan: Débora y Yael. Estas dos mujeres actúan sin estereotipos convencionales que las coarten en sus movimientos. Mientras que sus actuaciones demuestran que el género femenino siempre ha sido capaz de liderazgo cuando se le dan las oportunidades.

Débora, aparece como jueza y profetisa (caso único) en un momento de gran inestabilidad. Su figura es controvertida, fuera de los cánones masculinos que intentan ponerla a la sombra de Barak, general del ejército israelí. Por otra parte, es partícipe de la violencia y agresividad masculina para los enfoques más feministas.

Yael, una mujer nómada, dueña de una tienda. (¿Podían las mujeres tener tienda propia estando casadas?). Se posiciona del lado de los israelitas y es la que mata en su tienda a Sísara, general del ejército cananeo. Sísara muere para que pueda vivir Israel, por eso Yael se puede considerar como otra de las madres del pueblo.

El texto viene en dos partes y formatos:

En verso, el más antiguo (Jueces 5), el Canto de Débora. Aquí las mujeres tienen más protagonismo.

En prosa (Jueces 4), escrito posteriormente. Aquí se oscurece un poco el papel de las mujeres.

 

Concluimos que Yavé pone el mundo al revés, pero se necesita de alguien que lo escuche y vaya hacia adelante, y ahí siempre estamos las mujeres. Como en el caso de Débora y Yael, que salva a su pueblo con la mediación de estas dos mujeres: una jueza y profetisa y otra una mujer extranjera.

Gracias Ana por presentarnos a estas dos mujeres y hacernos más comprensible el papel que jugaron en la historia de Israel.

Agradecemos de nuevo a Charo y a la Librería San Pablo por acoger en su espacio este club de lectura, que nos permitirá conocer a muchas mujeres bíblicas que han sido silenciadas.

La siguiente sesión será el lunes 26 de febrero a las 19h, con “La Mujer del perfume”



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